Sociedad Anónima

El capitalismo es el sistema económico que manda. Es el que triunfó después de casi un siglo de debate. La democracia parece ser el sistema político más eficiente en los países capitalistas. Sin embargo, en los países en vías de desarrollo parecen contradictorios. Si se gobierna para la mayoría no se es democrático.

Después del derrumbe de la Unión Soviética quedó claro para el mundo entero que el siglo XXI sería dominado por el capitalismo. Pocas excepciones quedaron en pie. En estos meridianos americanos, Cuba es el único reducto comunista. Incluso camina lentamente a un capitalismo socialista, si cabe la contradicción teórica. Potencias como China, que profesan hacia adentro el comunismo, comercian con el mundo capitalista entendiendo a la perfección sus reglas.

Europa hacia finales del siglo XX matizó con gobiernos socialdemócratas, como ajuste a sus exitosas políticas de explotación internacional capitalista.

El año 2008, luego de las elecciones en Paraguay, dejó a casi todo el hemisferio sur del continente con gobiernos ideológicamente similares. Gobiernos socialdemócratas. Gobiernos que dan pasos cortos y cautelosos, pero que dan pasos. Sus diferencias internas históricas son superficiales a la hora de verlos a todos sentados sobre la misma mesa. La reunión del Grupo Río, donde se trató el diferendo entre Colombia y Ecuador, fue una clara demostración de esto.

Estos gobiernos, que paso a paso intentan igualar antes de largar, enfrentan a los dueños de la tierra, la industria, el sistema financiero. Es común a todos. Está en la teoría básica del sistema capitalista. Si tengo, conservo mientras aumento. Tener más y mejor es sinónimo de éxito.

El que parece dar los pasos más largos es el presidente de Venezuela, Hugo Chávez. Avanza sin mirar a quien y parado sobre una de las reservas de petróleo más grande del mundo, resuelve en pro de su pueblo. Se anima incluso a opinar sobre la economía y la política de otros países, como Bolivia. Es administrador de un Estado rico. Solo tiene que trabajar por redistribuir. Y he aquí el principal problema común a todos: redistribuir.

¿Qué significa redistribuir?

Las economías bien manejadas crecen. Si crecen, los accionistas de un país, sus habitantes, reciben más. Como los accionistas de una sociedad anónima. Esto es una regla del sistema capitalista que todos aceptamos. Si nos va bien como país, nos irá bien como ciudadanos.

El punto es ver como están distribuidas las acciones. Redistribuir es reasignar acciones. Los accionistas reclaman por su participación en el crecimiento, y esa participación merece ser recompensada. Los dueños de las grandes industrias, los dueños de los grandes bancos, los dueños de la tierra son los que más merecen cuando hay que repartir las riquezas. Son los que corrieron los riesgos altos. Son los que más perdían si la sociedad anónima fracasaba con sus políticas. Es tan desagradable esta afirmación, que aceptan que no sea así. Aceptan ceder parte de lo suyo en beneficio de todos. Aceptan como grandes accionistas. Si sus administradores, si su directorio llegara a insistir con repartir aun más la torta, habrá llegado la hora de un cambio de directorio. Porque tampoco el comunísimo, che.

Esto pasa acá, en Bolivia, Venezuela, Brasil, Francia, Italia, Japón, y hasta en la actual Rusia. Quién tiene quiere tener más.

Argentina está viviendo días que se parecen bastante a una citación a asamblea de principales accionistas. No están de acuerdo con lo que la Asamblea General resolvió hace poco más de seis meses.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s