Cambios

En noviembre de 1971 salió por primera vez al aire Yo me quiero casar… y ud? con la conducción de Roberto Galán. Treinta y siete años después, Perros de la calle, conducido por Andy Kusnetzoff en radio Metro, tiene la sección Futuras parejas. Nada ha cambiado en estos últimos 37 años. ¿Nada ha cambiado?

La gente sigue siendo la misma y la necesidad de hacer público lo privado domina los medios de comunicación. El programa de Andy tiene varias secciones que hacen gala de esto: Ex parejas, Segunda opinión, Da para darse y el más cercano al éxito de Galán que decía, Futuras parejas. La TV no se queda atrás con Cuestión de peso y La mamá del año. En el medio pasaron los realitys, los talk shows, etcétera.

Qué nos pasa como sociedad, cuál es la razón por la que queremos hacer en público lo que antes se hacía en privado?. Para seguir con el ejemplo de Perros de la calle y no deambular por infinidad de programas similares, cada sección del programa termina en: Sumó el llamado? le vas a dar una oportunidad? al que llamó para reconciliarse con su ex, al que quiere saber si la mina con la que habló el sábado está para llamarla o si puede darle a su vecina.

Vivimos supuestamente en la era de las comunicaciones. Nos podemos comunicar de mil formas, ahora el clásico dolor en la panza al tocar el timbre y que baje lo que sea, el fracaso cuando le tiramos la boca a una chica y nos da vuelta la cara, las cosquillas por hacer ese llamado a la mina del sábado, el entusiasmo al desprender un corpiño… todo queda en manos de un programa de TV o de radio, en decir a 2 millones de personas lo que no nos animamos a decir, en apelar a que un famoso conductor haga el levante por nosotros.

Cuando era chico para ver una mina en bolas había que conseguir una Playboy, una Penthouse… que se apiadara algún primo más grande y pasara las suyas… hoy, sin hablar de Internet y su youporn.com de libre acceso, hay revistas como Paparazzi que tiene a las minas en bolas en la tapa como quien expone un Picasso… y vale si son obras de arte… pero se perdieron esos nervios de sacarle la ingenua bolsa negra que tapaba a las revistas prohibidas de antes. Se perdió lo de hacer la baquita para comprar la Playboy…

Hoy la gente quiere mostrar. Mostrar su vida intima, hacer público que quiere levantarse una mina o darle a su vecina, mostrar las tetas nuevas, el culo perfecto, o lo bien que coge con su nuevo novio. Hoy todo vale. La pregunta es: estará bueno? no podemos volver a vivir la adolescencia para ver como es tener acceso a todo, tampoco podemos, salvo que vivamos sin electricidad y en la mitad de la Antártida, privar a los adolescentes de ahora del destape. Comprobar qué es mejor, es una tarea de psicólogos y sociólogos y a ellos se la dejo.

El problema del cambio es que convivimos con las chicas acostumbradas al llamado y la insinuación con las que van directo y sin reclamos… Saber cúal es cual es el éxito. No saberlo es la ruleta. Quedamos entre dormidos y desubicados constantemente. Estoy hasta las bolas de escuchar: no hay hombres!!! Déjense de joder y pónganse un cartel que nos ayude a saber si son unas u otras. Nos parece bien de las dos formas, pero avisen!!!

Lo único que dejo de lado es el llamado a Andy. Seguramente tampoco hubiera ido a lo de Galán de haber vivido hace 37 años.

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9 comentarios en “Cambios

  1. Che, cuidado con los trabas. También está difícil darse cuenta, pero hay que avivarse a tiempo, porque esos no tienen el cartelito, pero sí de donde colgarlo.

  2. Ivi, la pregunta es más que valida… pues nos parece bien sean como sean, pero nos dejan mal parados por lentos o por rápidos… estoy de acuerdo con el Socio, amigo, etc.. cuando dice la clave es darse cuenta… claro que si… pero está cada vez más complicado, por lo menos para quien escribe… son matices las que las diferencian…

  3. Hola! Les expongo mi caso: Me gustaría pensar que soy la chica acostumbrada al llamado y la insinuación, pero cuando las cosas tardan demasiado con mucha autoridad voy directo al grano, aunque diría que no necesariamente se aplica la regla SIN RECLAMOS. Sin embargo, me pregunto, él sabrá que estoy esperando el llamado??? O para evitar cualquier tipo de confusión, que opinan, me pongo un cartel??? Y por favor HOMBRES, no tomen la palabra TIMIDO o CABALLERO como sinónimo de DORMIDO…

  4. Coincido casi plenamente con lo escrito pero no con el cartel. Tal vez lo que antes era ansiedad por tocar un timbre, hacer aquel llamado, o tirarle la boca a la mina errada hoy sea descubrir ese cartel. Ese cartel siempre está, la habilidad, me parece, que radica en saber leerlo, y tratar como una dama a una dama, y con más ligereza a aquella que así lo demande.
    De lo contrario sería seguir cayendo en facilismos.
    Hoy en día pasar por un kiosco de diarios es lo que a mis trece era abrir una Playboy. La facilidad con las que se ve una teta!!! y ahora cambió, pero hace pocos años la Lugones era lo que mi cuarto quiso ser en mi adolescencia, una sucesión de fotos de minas en pelotas ¡¡¿¿cómo no chocar si uno maneja y ve a Dolores Barreiro semi en bolas mirándote a los ojos con carita de “se que te gusto”?!!!!
    de todas maneras, y aunque las mujeres estén cada vez más descocadas yo sigo estando del lado de los tipos que se siguen topando con las mujeres que todavía no lo están.

  5. Varios temas …. Por un lado lo privado que se hace público (gente que muestra sus viditas y gente que las consume, vos, yo, etc). Por otro el acceso a la sexualidad tan allanado por internet, la revista Paparazzi y hasta la mismísima Gente publicando fotos de, por ej, Lopilato medio en bolas y con un dedo en la boca diciendo “todavía no descubrí el amor verdadero”.
    Por último la “liberación sexual” femenina. Aquí me detengo. Nada ha cambiado, se aplican las mismas generalidades de seimpre. A todas nos contaron La Cienicienta, La Bella Durmiente y Blanca Nieves, todas esperamos el llamado, TODAS. Es simple. Hasta la más desprejuiciada quiere que le abran la puerta del auto. Y si a la hora de las escaramuzas la mujer se encuentra más liberada me imagino que eso no es para quejarse, no? Qué cartelito ni ocho cuartos! Al pan pan y al vino vino.

  6. Fatiga, gracias por el comentario. Si bien estoy de acuerdo con que todo cambió, en el caso de los hombres, me parece, es más fácil darse cuenta… por ejemplo: a mi jamás me confundirían con un metro sexual. Las mujeres de la vieja y la nueva escuela no están diferenciadas por edad, vestimenta o sector social… hay de todo y suponen que es uno el que se tiene que dar cuenta de a que escuela pertenecen, y la forma que tenemos de darnos cuenta es con el ensayo y error… Colaboren!!! por el bien de todos. Ya que está tan de moda lo de juntar un millón de firmas, juntemos un millón de firmas por la divisa identificatoria de grupo de pertenencia.

  7. Es que estamos viviendo una época de cambios. Los hombres han adoptado conductas femeninas, como el cuidado del cuerpo, la histeria o el botox, y las mujeres están haciéndose cargo de los pantalones, y van al frente amedrentando a los frágiles caballeros que tratan de defenderse con el viejo “hoy no, me duele la cabeza”. No le parece Cyntia?… perdón digo, señor?

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