La oposición de la boleta y el opositor clientelista

Ganar una elección a cualquier costo parece ser el lema de la oposición de este país. Sin muchas ideas y agarrándose de la agenda del gobierno, sin ningún tipo de creatividad propia, la oposición trata de instalarse en la agenda política de un año electoral. El mundo entró en una crisis sin precedentes (en la crisis del ’29 la globalización no existía ni por asomo como ahora) y el gobierno salió a la cancha con una agenda de emergencia que, buena o mala, acertada o equivocada, tomó la iniciativa y plantó las bases. La oposición brilla por su ausencia.

El tema parece ser las alianzas que planean y no concretan o concretan y son tan lamentables que tienen que salir a defenderlas o justificarlas incluso entre sus propios adeptos. Como si fuera poco, ahora intentan instalar la boleta única, como si fueran extraterrestres que no conocen el sistema político nacional y nunca hubieran entrado a un cuarto oscuro. Solo falta que pidan que se instalen luces.

El sistema electoral argentino prevee elecciones legislativas cada dos años. Ustedes han votado, han visto las mesas en las aulas de las escuelas: varias y todas llenas de boletas. Muchos partidos y tantos candidatos por partido como cargos a cubrir. ¿Imaginan lo que sería una sola boleta? Por lo pronto habría que hacer urnas mucho más grandes o muchas más urnas. La cuenta es rápida: si cada uno de nosotros vota solo una boleta con 35 diputados más los suplentes, imagínense meter los 35 diputados de cada uno de los partidos políticos. Pensar solo en los 5 o 6 partidos más conocidos, esos que entran en los resultados, ni que hablar de los que sumados entran en el grupo “otros”. Y esto solo es si se unificara la boleta de los diputados nacionales, porque se votan diputados provinciales, concejales municipales, consejeros escolares, etcétera. Todos en una misma boleta!!! TODOS!!!

La oposición está pasando por su peor momento. Tiene la presión que un año electoral representa y no encuentra el camino para plantearse como opción en las próximas elecciones. Al igual que en 1997, la única motivación es el fin de y no la opción a. La crisis internacional va a dar su coletazo a un país con las diferencias sociales de este, con el défecit de vivienda, alimentación, salud, educación, justicia. Los que gobiernan tienen que tomar las medidas para hacer lo más leve posible el golpe y, por otro lado, prepar el escenario para una elección difícil. La oposición solo piensa en las elecciones y propone, con este escenario, modificaciones como la boleta única.

________

“Las convicciones políticas son como la virginidad: una vez perdidas, no vuelven a recobrarse”, Francisco Pi y Margall, presidente de la Primera República Española

Como si fuera poco hay que escuchar a Felipe Solá relacionar el voto de las bases con el “clientelísmo”. Felipe, que fue dos veces primer candidato a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires, que fue electo vicegobernador y gobernador. Felipe, que hoy levanta el brazo de Osvaldo Mercuri con una mano y el de Mauricio Macri con la otra. El mismo Felipe que nombró a León Arslanián al frente de la seguridad de la provincia y a Adriana Puiggros en educación. El mismo Felipe que tuvo como vicejefe de Gabinete a Emilio Pérsico. El mismísimo Felipe que levantó el brazo de Cristina en las legislativas de 2005 y en las presidenciales pasadas. Ese Felipe es el que después de abrazar la causa de la Sociedad Rural, pide terminar con el voto que le dio vida política y al que llama “clientelista”. Tirando por la borda con una palabra pasajera la historia de un movimiento que defiende a los de más abajo y a los que les reconoce la independencia absoluta de elección.

Una alianza con Mauricio Macri, reclamar la boleta única, auto postularse como candidato a la Presidencia de la República, hablar del fin de las ideologías, acompañar a la Sociedad Rural y tildar de “clientelista” al voto peronista parecen ser todos gritos desesperados por un poco de prensa. Buscar prensa es una necesidad de los políticos, más aun durante un año electoral. Ahora me gustaría saber si no creen necesario medir los costos de cada mililitro de tinta. Parece que los asesores de Felipe Solá no conocen a Pi y Margall.

Anuncios

3 comentarios en “La oposición de la boleta y el opositor clientelista

  1. Justamente el domingo vi a Marianito Grondona regodearse por este futuro promisorio que ofrece la recuperación democrática (una vez idos los K, por supuesto, cosa que descartan ocurrirá pronto), que presenta al igual que en los países desarrollados una opción socialdemócrata de centro derecha y una democracia cristiana de centro izuquierda (??). Una estaría encabezada por la Alianza 2.0 con Lilita Descarrió de Lázzari a la cabeza. La otra por el Tridente Macri-Solá-De Narváez (paso en la asignación de cual sería cual). Pero el avezado y democrático opinólogo cerraba su optimista comentario diciendo: “Sólo faltaría la IDEA que los aglutine de uno y otro lado” (pequeño detalle). Lo peor es que lo decía en serio.
    Con permiso de IGB, voy a tomar el título del último post: Estoy hasta los huevos de estos políticos de cuarta, que sólo piensan en ellos mismos por encima de los intereses que deben defender. El general lo puso claramente: primero la patria, después el movimiento y por ULTIMO los hombres. O dicho de otra forma, mientras Cristina viaja a España en busca de inversiones, propone la creación del Foro Económico y Social, impulsa los planes de consumo para mantener la producción y viaja a Tartagal para ponerle el hombro a los desposeídos, la oposición se une para proponer la boleta única o para tratar de derrotar al gobierno en las elecciones. Yo, claro, tengo partido tomado. Gracias.

  2. Al final, la mejor definición de lo que hace Felipe terminará siendo la que dijo Díaz Bancalari: “para Solá los políticos se dividen en los que ya cagó y los que está por cagar”.
    Lamentable.

    • Cuando uno habilita a que se diga cualquier cosa de cualquiera, lo que tiene que hacer es bancársela. Sin embargo, más allá de todo lo que hace, creo que tiene sus razones. Pertenece a la política, a la clase política, y esto dicho sociológicamente, que no se entienda como calificativo despectivo. Felipe Solá es un animal político y como tal está trabajando por permanecer en escena cuando quisieron correrlo. La pifia medio a medio, pero no está como para decir que “o ya cagó” o “está por cagar”. Lo remito, don Barroso, a leer “No todo está perdido“.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s