El viento de cola. Por Fatiga

La nota que sigue se puede ver acá.

Más allá de que no reconocen que se debe al gobierno, da muchas ganas de preguntarles: ¿En qué quedamos? ¿No nos íbamos a la mierda? ¿No era que el 29 de junio la tapera que dejaban los K en manos de Bobos luego de su huída, iba a tardar varios años en recuperarse? Copiando a Alfredo Zaiat, ¿Se imaginan si en lugar de ser economistas fueran médicos?

¿Qué LESH PASHA LIBERALESH?

Otros títulos del mismo autor:

  • Broda prevé una “rápida devaluación”. Dice que se perdió competitividad. Jueves 21 de agosto de 2008
  • Desperdiciamos la bonanza. Por Miguel Angel Broda. 12 de Diciembre de 2008

¿EL MODELO PRODUCTIVO ESTA AGOTADO? UNA MIRADA NEGATIVA DE LA IDEOLOGIA Y LA PRACTICA K Entre 2003 y 2007, la humanidad vivió el mejor periodo económico de la historia. La Argentina sentirá una nostalgia brutal por los precios de los commodities. Cada vez que tenemos una crisis, aumentamos en un millón el número de pobres y cuesta seis años de recuperación.

A diferencia de otros países la Argentina tiene acotados márgenes de maniobra pata aplicar políticas expansivas de estímulo al gasto público-

La Nación, 15/03/09

En consecuencia, la economía se encamina a una contracción del PBI en el corriente año de entre 2 y 3% (si el mundo no empeora y no se vuelven a cometer groseros errores de política económica). Mientras las políticas expansivas en danza aumentan las probabilidades de que otros países toquen fondo más rápidamente e inicien su recuperación en el segundo semestre de 2009, es probable que esto no suceda con nuestra economía, la cual probablemente continuará languideciendo.

Miguel Angel Broda y Andrea Broda

Este es el artículo al que se hace referencia al principio:

El Columnista Invitado

La economía está lista para despegar

Miguel Angel y Andrea Broda

LA NACION

Domingo 14 de junio de 2009 | Publicado en edición impresa

Si había alguna duda, ya no queda ninguna: “Dios es argentino”. La economía llega a las elecciones del 28 de junio mucho mejor de lo que se esperaba hace tan sólo dos meses.

1. La economía venía en franca caída, pero parece estar “aterrizando”. Después de desplomarse el 6,4% entre el tercer trimestre de 2008 y en el primero de 2009, los datos sugieren que está tendiendo a tocar piso, o sea, lo peor de la recesión parece haber quedado atrás. En efecto, según la tendencia-ciclo del “EMAE-Broda“, la actividad viene aminorando su ritmo de caída: -0,9% en diciembre, -0,7% en enero, -0,5% en febrero y -0,3% en marzo (siempre respecto del mes previo). Abril podría dar el 0% y mayo, leve aumento. Asimismo, la confianza del consumidor dejó de caer en marzo y se pudo evitar un aumento del desempleo.

2. Repuntó fuerte el precio de la soja. Otra vez, los “vientos externos” están beneficiando a la Argentina. Desde principios de marzo, el precio del “yuyito” aumentó nada menos que el 45%, y se cotiza hoy a US$ 470. Y no solamente estamos teniendo suerte con la recuperación de los precios de exportación, sino que también tuvimos la ventaja de que mientras el comercio mundial se derrumbaba, nuestros términos de intercambio se deterioraron mucho menos que los de otros países exportadores de minerales de uso industrial o petróleo. Mientras países como Chile o Perú vieron desplomarse sus términos de intercambio en casi el 30% entre su nivel máximo y el primer trimestre de 2009, en la Argentina cayeron apenas el 11%. Debido a la mejora reciente de los precios de exportación y al desplome de las importaciones, el superávit comercial de 2009, que para el consenso de los analistas apuntaba a unos US$ 7000/9000 millones hace tres meses, hoy se proyecta en US$ 15.000 millones.

3. Mejoró el tipo de cambio real, sin modificarse la política cambiaria del Banco Central (BCRA). Tras un período de fuerte deterioro, desde noviembre del año pasado, el tipo de cambio real multilateral (TCRM) repuntó el 13,7%, y hoy se ubica en 1,97 (base diciembre de 2001=1). La recomposición de la competitividad obedeció más a la buena suerte externa (desvalorización del dólar en el mundo), que a la política cambiaria adoptada por el BCRA. Desde noviembre del año pasado, el dólar se depreció en promedio frente a la canasta de monedas de nuestros principales socios comerciales nada menos que el 9,2% (16,6%, frente al real brasileño; 15,5%, frente al peso chileno, 15,8%, y 11,6% frente al euro). El resto de la mejora del TCRM (o sea 4,5%) obedeció a la decisión del BCRA de dejar deslizar el tipo de cambio, devaluando nominalmente desde noviembre 12,5%. En resumidas cuentas, un 67% de la mejora reciente del TCRM (9,2% de 13,7%) se debió a factores exógenos, y sólo el 33% restante a la política cambiaria del BCRA. Con esta mejora del tipo de cambio real, disminuyeron las expectativas de devaluación: el tipo de cambio nominal a 12 meses en Nueva York cayó de $ 5,20 en marzo a $ 4,81 en junio.

4. Disminuyó la salida de capitales, aumentó la oferta de divisas y el BCRA pasó de vender a comprar dólares en el mercado cambiario. En efecto, mientras que en marzo se fugaron US$ 2802 millones, en abril, la salida de capitales cayó a US$ 1800/2000 millones, y en mayo descendió otro escalón más, ubicándose en US$ 1200/1400 millones. Además, la liquidación de divisas de exportaciones de cereales y derivados, que en marzo fue de US$ 1041 millones, en abril subió a US$ 1827 millones y en mayo alcanzó los US$ 2185 millones. Hubo una mayor liquidación de divisas por motivos estacionales y aprovechando los precios de la soja. Con menor salida de capitales y mayor oferta de dólares, el BCRA volvió a comprar divisas en el mercado de cambios: adquirió US$ 730 millones en mayo, cuando en marzo había vendido US$ 1862 millones.

5. Repuntó en el margen la demanda de dinero. La demanda de pesos (medido a través del M3) que hasta fines de marzo acumulaba una caída de $ 7185 millones, creció en abril y mayo, pese a la incertidumbre electoral, a $ 271,404 millones. Los depósitos del sector privado, que muestran una mejora de $ 2800 millones en lo que va del año, aceleraron su ritmo de expansión en abril-mayo, y mostraron un aumento de $ 1518 millones, y continúan mejorando en lo que va de junio. Además, los depósitos en dólares (aunque motorizados por la fuga de capitales) ascienden a US$ 11.500 millones, con US$ 9400 millones correspondientes al sector privado. Por último, con la mejora de las expectativas y el retorno del “apetito por el riesgo”, los activos financieros argentinos volvieron a ser más atractivos. El Merval subió 48,3% desde fin de marzo, los Boden 2012 y 2015 ganaron 30% y 83%, respectivamente, los Discount y Par en pesos subieron el 84% y el 52%; en tanto que el Discount en dólares trepó el 93%.

6. Las dos principales restricciones que enfrenta la Argentina (externa y fiscal) “muerden” menos que hace dos meses. En cuanto a la restricción externa, el faltante de dólares total para el año 2009, que hacia marzo/abril apuntaba a US$ 12.000/15.000 millones, hoy apunta a unos US$ 9000/10.000 millones. En el frente fiscal, si bien el Gobierno debe atender abultadas necesidades de financiamiento en un contexto en el que se le desplomó el superávit, y sin acceso al financiamiento voluntario, lo cierto es que hay chances de “zafar” en el segundo semestre de 2009 y también en 2010, haciendo uso del “botín” de las AFJP y de los fondos de la Anses. O sea, el Tesoro puede cubrir la brecha de financiamiento del próximo año sin tener que recurrir a una fuerte monetización del agujero financiero. Pero en algún momento habrá que sustituir el botín de la Anses por financiamiento voluntario.

Con mejores expectativas locales y un clima externo más favorable, la economía parece estar aterrizando y tiene chance de iniciar una recuperación. Si el Gobierno optara por una postura menos aislacionista y mejorara el clima de negocios, la Argentina estaría en condiciones de experimentar un vigoroso repunte. Sin embargo, todo parece indicar que el Gobierno seguirá transitando por otro camino. Lo más probable es que, luego del J-28, el oficialismo avance con la profundización del modelo “K” (más intervención del Estado, más controles, más trabas a las importaciones, más capitalismo de amigos, etc.). Aunque en un contexto más favorable, es menor la probabilidad de “tentarse” con medidas extremas y de cometer macroerrores de política económica como fue la estatización de las AFJP. Aun sin macroerrores, con profundización del modelo, creemos que la recuperación será débil y lenta. “La economía sale, pero entra en una larga convalecencia.”

Los autores de la nota son economistas

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2 comentarios en “El viento de cola. Por Fatiga

  1. Que chantas que son!!! Igual que cuando pronostico el dolar a 10 pesos en 2002. No los escuche aconsejar comprar BODEN a fin del año pasado y si pronosticar que Argentina entraba en default.
    Lo que me preocupa es que estos cuervos hulen en el aire los cambios de rumbo politico y si ahora dicen que las cosas pueden mejorar (segun su optica, claro) vamos a tener que agarrarnos el culo, porque creen que los tiempos vuelven a estan maduros para implementar sus politicas antipopulares.

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