Carta abierta. Por Norberto Galasso

Estimado compatriota:

Yo sé que a usted no lo van a engañar ni los diarios, ni la pantalla televisiva, ni las radios manejados por poderosos grupos económicos.

Sé también que  está informado que De  Narváez  gasta $ 867.000 por día en su campaña electoral y además, tengo la certeza de que a usted no le convencen “los versos” que pregona la mayoría de los políticos en declinación. (También  usted advirtió seguramente que el abogado defensor de Narváez en el caso de la efedrina es Mariano Cúneo Libarona, quien casualmente es el penalista que defiende a Menem en los juicios por sus  negociados). Cómo no lo va a saber si usted pertenece a la clase media de la ciudad de Buenos Aires que lee diarios y mira noticiosos televisivos.
Le escribo estas líneas porque sé también que a usted le molestan algunas cosas del kirchnerismo, o muchas. Le confieso que  también a mí me dejan insatisfecho algunos aspectos de esta gestión. Se lo repito, aunque estoy seguro que usted sabe bien quiénes son “los otros”: los peronistas  Menem y Duhalde, los radicales que estuvieron con De La Rúa, el gran consorcio empresario de los Macri y  el multimillonario que encubre las aspiraciones de Duhalde pues, como usted sabe, De Narváez no puede ser presidente porque  no es argentino nativo. Y hasta algunos “videlistas” como la “procesista” Cecilia Pando, fervorosa representante de los represores y  admiradora de Duhalde, es decir, de  De Narváez.

Usted los  recuerda tan bien como yo, seguramente. Son los que quieren volver a la Corte Suprema en manos de jueces corruptos como en el 2000, a las humillaciones de la Argentina sometida a “relaciones carnales” con Estados Unidos como en  1998 y subordinada a los planes recesivos del Fondo Monetario Internacional, así como al incesante crecimiento de la Deuda Externa, con Cavallo y compañía.

Usted se acuerda, ¿no es cierto? Seguro que sí: cómo subía todos los días el “riesgo país” y los intereses y el saqueo… Quieren volver a entregar a los financistas especuladores el manejo de los aportes jubilatorios de todos nosotros, volver a la libre importación que destruyó gran parte de nuestra industria y provocó la desocupación, de donde surgió la delincuencia y la inseguridad que todavía sufrimos. ¡Cómo no se va a acordar!

Usted, comerciante minorista que  estaba la mayor parte del día con los brazos cruzados esperando clientes que no llegaban en aquella época desgraciada, usted, joven con inquietudes, que estuvo tentado de sumarse a  las colas ante las embajadas de España  e  Italia, junto a tantos amigos que veían cerrados sus horizontes en nuestro país. Y usted, víctima  de  los negociados de Menem, que llegó a explotar un cuartel para que no se pudieran contar las armas que se habían vendido ilegalmente o estafado por De La Rúa, “el moralista” De La Rúa, que sobornó a los senadores para sancionar la ley de flexibilidad laboral.

¿Se acuerda de esa ley? ¿Se acuerda de los contratos basura?  ¿Acaso olvidó que cuando la casa se incendiaba De La Rúa decía por T.V. que le preocupaba la posible extinción de la merluza? Todos esos son los responsables de aquella Argentina hundida en el fango, en la miseria y la corrupción…  y de los cinco presidentes en una semana, ¿se acuerda? Y del “corralito” y “el corralón”, cuando tuvimos que salir a la calle, con las cacerolas, reclamando “que se vayan todos”. ¡No me diga que no se acuerda! Búsquelos en las listas  de la oposición.

Algunos aparecen, otros están escondidos detrás de  Narváez  y de Michetti,  mientras  Menem y Duhalde ya se frotan las manos pensando que algunos confundidos van a  votar a sus títeres y hasta los amigos de  De la Rúa se preparan para rebajar,  de nuevo, sueldos y jubilaciones, como en aquella época, cuando López Murphy proponía arreglar la situación económica rebajando a la mitad el presupuesto de educación y salud.

¿No me diga que se olvidó? No puedo creerlo. Aquello no va más y usted lo sabe. No lo van a engañar con las pavadas de si Cristina cambia o no de cartera todos los días o si Kirchner vocifera en vez de persuadir.

A ellos les molesta el gobierno por sus aciertos y no por sus errores, y prometen una Argentina venturosa, cuando tienen el proyecto de hacernos volver a los 90. Porque aquí, mi amigo, se están jugando cosas mucho más importantes que las chicanas que maneja la oposición, precisamente porque no puede desnudar públicamente su proyecto de regreso al pasado: que si el gobierno no hace   reuniones de gabinete, que si  Néstor influye sobre Cristina y otras “zonceras” en las cuales usted y yo no podemos detenernos  cuando la cuestión central reside en cómo nos defendemos de la crisis mundial que va alejar de nuevo a los clientes de los comercios, que va a cerrar de nuevo los horizontes de los jóvenes si vuelven aquellos que fueron responsables de que la Argentina estallara en el  2001.
Con algunas caritas nuevas -juveniles porque tienen tatuaje- ellos quieren tapar su proyecto nefasto: por eso no se sabe si son estatistas o no, si son fondomonetaristas o no, si son latinoamericanistas o no, ni siquiera si son democráticos o no, porque lo que son  es el pasado, aquel que usted y yo vivimos, desde el 74 hasta el 2003, cuando ellos gobernaban a favor de los grandes consorcios, de los grandes bancos, destruyendo al país. Usted sabe, porque está informado, que desde el  2003 se ha bajado la desocupación y ha crecido el Producto Bruto como nunca en nuestra historia y que se vive mejor, aunque el conflicto con el campo desató inflación –más allá de que  el  INDEC intentase ocultarla- pero que ahora está más  o menos controlada.

Usted sabe también, porque no es zonzo, que la Sociedad Rural no salió jamás, en toda su historia ,ni tampoco ahora, a defender la democracia y el bienestar del pueblo, sino a proteger sus vacas y sus reproductores que valen millones, así como sus  cuentas bancarias en el país y en el extranjero, que se trata de un reducido grupo de grandes terratenientes y sojeros a quienes  sólo les interesa exportar y cuanto menos coman los argentinos, mejor, porque hay más mercadería para vender afuera, mientras tienen a los peones “en negro” y de pata al suelo.

Yo sé que usted entiende todo esto, pero le doy esta alerta porque, después, los males los pagamos todos. Y también le advierto que no conviene jugar al divisionismo, votando a una supuesta izquierda sin chance alguna, la cual  -restándole votos al gobierno-  beneficia a esa derecha reaccionaria que gobernó casi siempre en la Argentina.
Usted sabe bien que tenemos que terminar con la necedad de La Rúa y la viveza de Menem y Duhalde. Y también sabe que todos queremos un país mejor para nuestros hijos y nuestros nietos, pero los que  destruyeron lo que íbamos construyendo, vienen ahora con “el verso” de un mundo mejor cuando siempre fueron la expresión de un mundo peor. No nos mejorarán, por el contrario, nos destruirán otra vez.

Este gobierno, con sus limitaciones, y desaciertos, abre sin embargo un camino.
Apóyelo por su aciertos, sin por eso dejar de criticar sus errores,  y empújelo hacia las transformaciones necesarias que urgen en nuestra Argentina.

Hay lo que hay, estimado amigo, y de  todo lo que hay, no vote por el pasado.

Yo sé que usted no va a jugar con fuego: porque ya otras veces ha sucedido que  por creer que se  vota lo mejor, se destruye lo que es más o menos bueno y volvemos a lo que es decididamente  muy malo.
En sus manos está el destino de la Argentina. Estoy seguro que lo comprende. Sería catastrófico que si se equivocan muchos, en el futuro  tengamos que llorar juntos.

Norberto  Galasso, junio 2009.

Corriente Política “Enrique Santos  Discépolo”

Anuncios

2 comentarios en “Carta abierta. Por Norberto Galasso

  1. La carta me ha llegado y acuso recibo de la misma. He leído algo de Galasso, confieso que no demasiado. Debo expresar mi decepción por lo que a mi juicio es el peor pecado de un historiador, y es perder la objetividad imparcial. Militar por una causa, desinformando. Ente estilo “mitrista” de contar la historia, ha dejado profundos problemas de identidad en los argentinos. Con respecto a su carta, si votar por descarte es lo único que se propone, a mi, disculpeme, pero no me alcanza. Si el señor DN gasta mucha plata en la campaña, al menos es la propia, y no la que debía estar destinada a otros asuntos. Vemos hoy el fracaso estrepitoso de esta política unitarista y monetarista, cuando 14 años de ahorros jubilatorios se esfuman en la ineptitud, en pocos meses. Si para Ud. que esta banda se enriquezca no le preocupa, supuestamente por llegar a un bien superior, digame entonces cual es ese punto al que hemos llegado ? en un país donde no invierten los privados, el estado es torpe e ineficiente haciéndolo, y el fugaz aumento de producción ha llegado rápidamente a su techo, simplemente porque no hay, y no hubo desde 2003, un aumento en la capacidad de la misma, solo en la utilización de dicha capacidad. Estimado, le envío de todas formas un saludo, y si es que llegare a leer por casualidad esta respuesta, no se preocupe, todos sabemos que en todo mensaje no existe la transparencia absoluta.

  2. La puta con GAlasso…Si hasta le creí. Sé que este gobierno es mejor que el pasado, incluso que muchos otros gobiernos; pero, estimado Galasso, vamos a ver qué queda cuando pase la fiesta kirchnerista. Se me hace que vamos a encontrar sapos en todos los rincones. Y si no los hallamos, pues seré un boludo más, “aplanado”, como diría Heidegger, por la publicidad antioficialista del diario Clarín. No pensaba, era pensado. Espero que no, porque me vería como un estúpido ante mucha gente. Sin embargo, Galasso, genial ensayista, si me cruzo con un facho algo gorila, me vuelvo recontraperonista. Aunque no tenga ni un pelo de tal.
    El artículo es muy convincente, y hay mucho de verdad en él. Lamentablemente para Galasso y toda la gente de Carta Abierta, y los boludos como yo que volvimos a beneficiarnos de las paritarias, o mi vieja, que recibió su jubilación como ama de casa, y los miles de trabajadores que vieron cómo volvían a abrir las fábricas, perdimos…ganaron los malos. El único consuelo que tengo es que, más adelante, cuando se descubra quién es De Narváez, Sola y toda esa menesunda, voy a escuchar…”Che,¿Sabés cómo le dicen a De Narváez…?”. Y ahí me daré cuenta de que voté bien.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s