Análisis impecable

Les alcanzo esta impecable nota de Mario Wainfeld publicada en Página 12.

Tema del traidor y del votante. Por Mario Wainfeld

En la oscura noche del domingo, en el Hotel Intercontinental, Néstor Kirchner de-sató su bronca contra compañeros que (a su ver) no habían cooperado lo suficiente o, charramente, habían “traicionado”: Daniel Filmus fue acusado por el primer cargo, varios intendentes del conurbano (incluido uno en uso de licencia, el jefe de Gabinete Sergio Massa) por el segundo. La traición se infería de los cómputos, que mostraban diferencias entre las listas comunales y las nacionales, en detrimento de éstas. La intuición del ex presidente se hizo comidilla en los medios y en el ambiente político, muy permeables a las teorías conspirativas y a las simplificaciones. Una nota redonda de Fernando Krakowiak publicada ayer en este diario desmenuza los guarismos en todos los distritos y concluye que la hipótesis no encuentra arraigo en los datos. Hubo distritos donde las boletas locales primaron sobre las de Kirchner-Scioli, hubo otros con paridad, otros en los que sacaron ventaja los presidenciables del Frente Justicialista para la Victoria (FPV). El colega Krakowiak redondea su lectura empírica con un análisis estricto: la diferencia total de votos, de todas maneras no bastó para sellar el triunfo de Francisco de Narváez. Kirchner-Scioli hubieran caído igual, aunque se le hubieran computado como propios los votos alcanzados por los concejales sospechosos. “Lo que faltaron al FJPV”, remata, “no fueron lealtades partidarias sino votos”.

Los vocablos “aparato” y “clientelismo” incitan a la ligereza conceptual. Al aparato (acaso por sus resonancias polisémicas, eventualmente procaces) se le atribuyen dotes formidables para mover los votos a su guisa. El clientelismo es (sería) la herramienta imbatible. La realidad, por costumbre y por suerte, es más rica.

– – –

Son contados los académicos serios que han ahondado la conducta política de los pobres del conurbano, internándose en su realidad, estudiándola en el terreno. Dos que resaltan, los sociólogos Javier Auyero y Denis Merklen, vienen describiendo la “política de los pobres” (Auyero dixit) demostrando que se rebuscan para tomar todo lo que pueden de la oferta de los punteros y funcionarios del territorio y hacer valer su autonomía en el cuarto oscuro. Daniel Arroyo (actual ministro de Desarrollo Social bonaerense y antes secretario de Políticas Sociales del Ministerio de Desarrollo Social en Nación) describió esa praxis, que conoce desde varios ángulos. Arroyo es, a la vez, un sociólogo de fina formación. El cronista lo escuchó en un panel que también integró, por lo que la cita puede no ser textual. Según Arroyo los “pobres ciudadanos” “toman lo que les ofrecen, planes o bolsones de comida o boletas para las elecciones o un bondi para llegar a donde se vota, se valen de eso y después votan como quieren”. Siempre se habla en términos generales, estadísticos, que admiten excepciones a la regla sin quebrarla.

Así las cosas el sonado peso del aparato no parece tan tremendo como para direccionar a miles de ciudadanos cual si fueran robots. Quizá influya más en las elecciones partidarias, en las que la cantidad de votantes fluctúa mucho, porque manejar el número de participantes puede ser decisivo. En compulsas nacionales, no parece.

La consolidación democrática, los vaivenes del voto cada dos años, la gran cantidad de derrotas que sufrieron los “barones” cuando las tendencias nacionales así lo indicaron (Alfonsinazo en el ’83, Gracielazo en 1997, Delarruazo en el ’99, Franciscazo ahora, en cierta medida Cristinazo en 2005) obligan a repasar el dogma.

– – –

Kirchner dispuso las candidaturas testimoniales de los intendentes para limitar posibles fugas, explícitas o solapadas, a Unión-PRO. El primer reflejo de la mayoría de los intendentes fue rechazar el convite o darle largas. Su imagen e intención de voto (usualmente) superaban a la del ex presidente y acumulaban menos rechazos. Esa percepción acicateó el afán de la cúpula kirchnerista o, al menos, le agregó un aliciente: la presencia de los intendentes podía “traccionar hacia arriba” la boleta. Los compañeros alcaldes temían el efecto inverso, por eso fue arduo vencer su reticencia. Kirchner fue muy insistente, Scioli hasta viajó a Mar del Plata para lograr el acuerdo postrero del intendente Gustavo Pulti, sobre la hora del cierre de listas.

Los encuestadores, más allá del mal de-sempeño promedio que tuvieron en sus profecías, dieron buena cuenta de lo peliagudo que era desentrañar si la tracción era trasera o delantera, por así decir.

Cuando se abrieron las urnas se corroboraron muchos cortes de boleta, pero esa praxis no puede traducirse velozmente como consecuencia de una conjura. Es compatible con lo que sucedió en muchos otros distritos, por motivos varios, siempre ligados a la preferencia ciudadana. Evoquemos dos bien relevantes. En Santa Fe, Carlos Reutemann ganó la senatorial, pero perdió en diputados porque Agustín Rossi (la figura potente de la oferta del kirchnerismo local) le restó más votos en ese rubro. En Córdoba, Luis Juez ganó la mayoría en senadores, pero los radicales prevalecieron en la competencia por los diputados. Hay docenas de ejemplos si se escudriñan los guarismos de las provincias en detalle.

El corte de boletas es una praxis asentada, que impacta en porciones elevadas del padrón. La diferencia previa de representatividades entre candidatos de un mismo sector es una de sus explicaciones, en el caso de Buenos Aires existían.

En verdad, la elección repitió una regla que se viene cumpliendo desde 2003, los intendentes son duros de batir, sean barones, varones o mujeres, bonaerenses o de otros pagos.

– – –

El sufragio universal y obligatorio es un avance formidable construido por las dos grandes fuerzas nacional-populares: el radicalismo (en los buenos tiempos de don Hipólito Yrigoyen) y el peronismo (en los años dorados de Perón y Evita). Una persona, un voto, un día en el que todos valen uno. Los pronunciamientos electorales en comicios libres, espasmódicos hasta el ’83, regulares desde entonces, fueron usualmente claros en su mensaje, plenos de sentido, decodificables. Cuando había golpes de Estado, las elecciones de transición estaban signadas en buena medida por el juicio sobre el régimen cívico militar. Ahora, con la continuidad, básicamente interpelan a los gobiernos, que son los que las pierden o las ganan.

El pueblo argentino no es estático ni atávico ni pasivo a la hora de votar. Sus veredictos varían, siempre determinan escenarios inteligibles. Pueden dar la impresión de ser demasiado drásticos (así pensó el alfonsinismo en el ’87, así razona el kirchnerismo hoy). Puede ser, cuando se elige cada dos años (y en varios niveles estaduales) es casi un disparate imaginar que el pueblo nunca se equivoca. Pero sería uno mayor, de lectura sociológica y de buena fe política, creer que no sabe lo que hace.

Cuando “la gente” vota al peronismo en tropel, como hace poco más de un año y medio, sus opositores desmerecen el resultado. Aluden al clientelismo, a la condición de rehenes de los pobres, al fraude hormiga o a otras perversiones. Por el contrario, los ganadores se entusiasman con la percepción popular y se entusiasman por el apoyo a sus ideas, valores y modelos.

El domingo ganó la oposición. Su lectura es que se produjo una gesta emancipatoria republicana, que los esclavos rompieron las cadenas, se esclarecieron. Desde enfrente algunos minimizan el resultado. Y lo atribuyen a una velocísima derechización masiva del electorado, manipulado por los medios de difusión.

En ambos escenarios, los perdedores extreman su escepticismo. El cronista discrepa, en los dos casos. Se enrola (porque se lo indican su raciocinio y su alta valoración de las decisiones masivas e institucionales, gústenle o no) entre los que creen que en las dos contiendas se votó con bastante libertad relativa emitiendo señales bastante claras. Eso no impide suponer que una decisión pueda ser mejor que la otra. Lo que es impropio es juzgarlas cualitativamente distintas.

Si se asume que hubo mudanza de pareceres, nada más ni nada menos, lo que cabe es interpretar por qué cambiaron tanto los ciudadanos libres que se pronunciaron de manera diferente en 2007 y en 2009. Un deber democrático para todos, en especial para los representantes del pueblo y sus mandatarios.

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2 comentarios en “Análisis impecable

  1. No sé bien donde publicar este comentario, pero me resultó de interese y lo quería piblicar.
    Abrazo!!

    *El Juez liberó la nota que dejó el Dr. René Favaloro antes de suicidarse. *
    *(Del Dr. René Favaloro/ julio 29-2000 – 14,30 horas)*

    Si se lee mi carta de renuncia a la Cleveland Clinic, está claro que mi
    regreso a la Argentina (después de haber alcanzado un lugar destacado en la
    cirugía cardiovascular) se debió a mi eterno compromiso con mi patria. Nunca
    perdí mis raíces. Volví para trabajar en docencia, investigación y
    asistencia médica. La primera etapa en el Sanatorio Güemes, demostró que
    inmediatamente organizamos la residencia en cardiología y cirugía
    cardiovascular, además de cursos de post grado a todos los niveles.
    Le dimos importancia también a la investigación clínica en donde
    participaron la mayoría de los miembros de nuestro grupo.

    En lo asistencial exigimos de entrada un número de camas para los
    indigentes. Así, cientos de pacientes fueron operados sin cargo alguno. La
    mayoría de nuestros pacientes provenían de las obras sociales. El sanatorio
    tenía contrato con las más importantes de aquel entonces.
    La relación con el sanatorio fue muy clara: los honorarios, provinieran de
    donde provinieran, eran de nosotros; la internación, del sanatorio (sin duda
    la mayor tajada).

    Nosotros con los honorarios pagamos las residencias y las secretarias y
    nuestras entradas se distribuían entre los médicos proporcionalmente.

    Nunca permití que se tocara un solo peso de los que no nos correspondía.

    A pesar de que los directores aseguraban que no había retornos, yo conocía
    que sí los había. De vez en cuando, a pedido de su director, saludaba a los
    sindicalistas de turno, que agradecían nuestro trabajo.

    Este era nuestro único contacto.

    A mediados de la década del 70, comenzamos a organizar la Fundación. Primero
    con la ayuda de la Sedra, creamos el departamento de investigación básica
    que tanta satisfacción nos ha dado y luego la construcción del Instituto de
    Cardiología y cirugía cardiovascular.
    Cuando entró en funciones, redacté los 10 mandamientos que debían sostenerse
    a rajatabla, basados en el lineamiento ético que siempre me ha acompañado.

    La calidad de nuestro trabajo, basado en la tecnología incorporada más la
    tarea de los profesionales seleccionados hizo que no nos faltara trabajo,
    pero debimos luchar continuamente con la corrupción imperante en la medicina
    (parte de la tremenda corrupción que ha contaminado a nuestro país en todos
    los niveles sin límites de ninguna naturaleza). Nos hemos negado
    sistemáticamente a quebrar los lineamientos éticos, como consecuencia, jamás
    dimos un solo peso de retorno. Así, obras sociales de envergadura no
    mandaron ni mandan sus pacientes al Instituto.

    ¡Lo que tendría que narrar de las innumerables entrevistas con los
    sindicalistas de turno!

    Manga de corruptos que viven a costa de los obreros y coimean
    fundamentalmente con el dinero de las obras sociales que corresponde a la
    atención médica.

    Lo mismo ocurre con el PAMI. Esto lo pueden certificar los médicos de mi
    país que para sobrevivir deben aceptar participar del sistema implementado a
    lo largo y ancho de todo el país.

    Valga un solo ejemplo: el PAMI tiene una vieja deuda con nosotros, (creo
    desde el año 94 o 95) de 1.900.000 pesos; la hubiéramos cobrado en 48 horas
    si hubiéramos aceptado los retornos que se nos pedían (como es lógico no a
    mí directamente).

    Si hubiéramos aceptado las condiciones imperantes por la corrupción del
    sistema (que se ha ido incrementando en estos últimos años) deberíamos tener
    100 camas más. No daríamos abasto para atender toda la demanda.

    El que quiera negar que todo esto es cierto que acepte que rija en la
    Argentina, el principio fundamental de la libre elección del médico, que
    terminaría con los acomodados de turno.

    Los mismo ocurre con los pacientes privados (incluyendo los de la medicina
    prepaga) el médico que envía a estos pacientes por el famoso ana-ana , sabe,
    espera, recibir una jugosa participación del cirujano.

    Hace muchísimos años debo escuchar aquello de que Favaloro no opera más! ¿De
    dónde proviene este infundio?. Muy simple: el pacientes es estudiado.
    Conclusión, su cardiólogo le dice que debe ser operado. El paciente acepta y
    expresa sus deseos de que yo lo opere. ‘Pero cómo, usted no sabe que
    Favaloro no opera hace tiempo?’. ‘Yo le voy a recomendar un cirujano de real
    valor, no se preocupe’. El cirujano ‘de real valor’ además de su capacidad
    profesional retornará al cardiólogo mandante un 50% de los honorarios!

    Varios de esos pacientes han venido a mi consulta no obstante las
    ‘indicaciones’ de su cardiólogo. ‘¿Doctor, usted sigue operando?’ y una vez
    más debo explicar que sí, que lo sigo haciendo con el mismo entusiasmo y
    responsabilidad de siempre.
    Muchos de estos cardiólogos, son de prestigio nacional e internacional.

    Concurren a los Congresos del American College o de la American Heart y
    entonces sí, allí me brindan toda clase de felicitaciones y abrazos cada vez
    que debo exponer alguna ‘lecture’ de significación. Así ocurrió cuando la de
    Paul D. White lecture en Dallas, decenas de cardiólogos argentinos me
    abrazaron, algunos con lágrimas en los ojos. Pero aquí, vuelven a insertarse
    en el ‘sistema’ y el dinero es lo que más les interesa.

    La corrupción ha alcanzado niveles que nunca pensé presenciar. Instituciones
    de prestigio como el Instituto Cardiovascular Buenos Aires, con excelentes
    profesionales médicos, envían empleados bien entrenados que visitan a los
    médicos cardiólogos en sus consultorios. Allí les explican en detalles los
    mecanismos del retorno y los porcentajes que recibirán no solamente por la
    cirugía, los métodos de diagnóstico no invasivo (Holter eco, camara y etc.,
    etc.) los cateterismos, las angioplastias, etc. etc., están incluidos..

    No es la única institución. Médicos de la Fundación me han mostrado las
    hojas que les dejan con todo muy bien explicado. Llegado el caso, una vez el
    paciente operado, el mismo personal entrenado, visitará nuevamente al
    cardiólogo, explicará en detalle ‘la operación económica’ y entregará el
    sobre correspondiente!.

    La situación actual de la Fundación es desesperante, millones de pesos a
    cobrar de tarea realizada, incluyendo pacientes de alto riesgo que no
    podemos rechazar. Es fácil decir ‘no hay camas disponibles’.

    Nuestro juramento médico lo impide.

    Estos pacientes demandan un alto costo raramente reconocido por las obras
    sociales. A ello se agregan deudas por todos lados, las que corresponden a
    la construcción y equipamiento del ICYCC, los proveedores, la DGI, los
    bancos, los médicos con atrasos de varios meses.. Todos nuestros proyectos
    tambalean y cada vez más todo se complica.

    En Estados Unidos, las grandes instituciones médicas, pueden realizar su
    tarea asistencial, la docencia y la investigación por las donaciones que
    reciben.

    Las cinco facultades médicas más trascendentes reciben más de 100 millones
    de dólares cada una! Aquí, ni soñando.

    Realicé gestiones en el BID que nos ayudó en la etapa inicial y luego
    publicitó en varias de sus publicaciones a nuestro instituto como uno de sus
    logros!. Envié cuatro cartas a Enrique Iglesias, solicitando ayuda (¡tiran
    tanto dinero por la borda en esta Latinoamérica!) todavía estoy esperando
    alguna respuesta. Maneja miles de millones de dólares, pero para una
    institución que ha entrenado centenares de médicos desparramados por nuestro
    país y toda Latinoamérica, no hay respuesta.

    ¿Cómo se mide el valor social de nuestra tarea docente?

    Es indudable que ser honesto, en esta sociedad corrupta tiene su precio. A
    la corta o a la larga te lo hacen pagar.

    La mayoría del tiempo me siento solo. En aquella carta de renuncia a la C.
    Clinic , le decía al Dr. Effen que sabía de antemano que iba a tener que
    luchar y le recordaba que Don Quijote era español!

    Sin duda la lucha ha sido muy desigual.

    El proyecto de la Fundación tambalea y empieza a resquebrajarse.

    Hemos tenido varias reuniones, mis colaboradores más cercanos, algunos de
    ellos compañeros de lucha desde nuestro recordado Colegio Nacional de La
    Plata, me aconsejan que para salvar a la Fundación debemos incorporarnos al
    ‘sistema’.

    Sí al retorno, sí al ana-ana.

    ‘Pondremos gente a organizar todo’. Hay ‘especialistas’ que saben como
    hacerlo. ‘Debes dar un paso al costado. Aclararemos que vos no sabes nada,
    que no estás enterado’. ‘Debes comprenderlo si querés salvar a la
    Fundación’

    ¡Quién va a creer que yo no estoy enterado!

    En este momento y a esta edad terminar con los principios éticos que recibí
    de mis padres, mis maestros y profesores me resulta extremadamente difícil.
    No puedo cambiar, prefiero desaparecer.

    Joaquín V. González, escribió la lección de optimismo que se nos entregaba
    al recibirnos: ‘a mí no me ha derrotado nadie’. Yo no puedo decir lo mismo.
    A mí me ha derrotado esta sociedad corrupta que todo lo controla. Estoy
    cansado de recibir homenajes y elogios al nivel internacional. Hace pocos
    días fui incluido en el grupo selecto de las leyendas del milenio en cirugía
    cardiovascular. El año pasado debí participar en varios países desde Suecia
    a la India escuchando siempre lo mismo.

    ‘¡La leyenda, la leyenda!’

    Quizá el pecado capital que he cometido, aquí en mi país, fue expresar
    siempre en voz alta mis sentimientos, mis críticas, insisto, en esta
    sociedad del privilegio, donde unos pocos gozan hasta el hartazgo, mientras
    la mayoría vive en la miseria y la desesperación. Todo esto no se perdona,
    por el contrario se castiga.

    Me consuela el haber atendido a mis pacientes sin distinción de ninguna
    naturaleza. Mis colaboradores saben de mi inclinación por los pobres, que
    viene de mis lejanos años en Jacinto Arauz.

    Estoy cansado de luchar y luchar, galopando contra el viento como decía Don
    Ata.

    No puedo cambiar.

    No ha sido una decisión fácil pero sí meditada.
    No se hable de debilidad o valentía.

    El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, hable de
    debilidad o valentía.

    El cirujano vive con la muerte, es su compañera inseparable, con ella me voy
    de la mano.

    Sólo espero no se haga de este acto una comedia. Al periodismo le pido que
    tenga un poco de piedad.

    Estoy tranquilo. Alguna vez en un acto académico en USA se me presentó como
    a un hombre bueno que sigue siendo un médico rural. Perdónenme, pero creo,
    es cierto. Espero que me recuerden así.

    En estos días he mandado cartas desesperadas a entidades nacionales,
    provinciales, empresarios, sin recibir respuesta.

    En la Fundación ha comenzado a actuar un comité de crisis con asesoramiento
    externo. Ayer empezaron a producirse las primeras cesantías. Algunos, pocos,
    han sido colaboradores fieles y dedicados. El lunes no podría dar la cara.

    A mi familia en particular a mis queridos sobrinos, a mis colaboradores, a
    mis amigos, recuerden que llegué a los 77 años. No aflojen, tienen la
    obligación de seguir luchando por lo menos hasta alcanzar la misma edad, que
    no es poco.

    Una vez más reitero la obligación de cremarme inmediatamente sin perder
    tiempo y tirar mis cenizas en los montes cercanos a Jacinto Arauz, allá en
    La Pampa.

    Queda terminantemente prohibido realizar ceremonias religiosas o civiles.

    Un abrazo a todos
    René Favaloro

  2. Compañeras y compañeros,
    ¿Y si vamos todos a esperar a la Presidenta Coraje, el día que regrese de su misión, como dice la editorial de abajo?
    Hagamos correr la propuesta sugerida en el último renglón de esta nota editorial. Permanezcamos todos en contacto.

    La América Latina en rebeldía
    *Jorge Giles
    (Publicado el domingo 5 de Julio de 2009 en El Argentino)

    Arde Honduras, territorio avasallado de América Latina.
    Arde la democracia. Arde la memoria colectiva de los pueblos.
    Como si no bastaran la sangre derramada, los centenares de miles de desaparecidos, los torturados, los asesinados, la república perdida.
    Como si no bastara tanta vida trunca, los gorilas blindados, con sus tanquetas y metrallas, volvieron a través de Honduras para imponer sus oscuros propósitos.
    Propósitos que nunca serán mejores y más dignos que los que defienden los pueblos.
    Propósitos que son una mezcla sucia de dinero, de poder concentrado, de latifundio, de narcotráfico cruzándolos por el medio, de políticas militaristas y de ajustes neoliberales.
    Un golpe militar, el pasado domingo, secuestró al presidente democrático Manuel Zelaya.
    Lo pusieron en un avión y en plena madrugada lo expulsaron de Honduras.
    La OEA, Organización de Estados Americanos, con la presidencia de su Asamblea a cargo del canciller argentino, Jorge Taiana, y la presencia de su Secretario General Miguel Insulza en el país centroamericano, buscó intensamente el dialogo pero se encontró con el fanatismo salvaje de los golpistas y la complicidad con ellos de políticos de derecha, altos jerarcas del poder judicial y de la iglesia católica.
    Los golpistas y sus secuaces atrasaron 30 años el reloj de América. Es claramente un golpe contra los nuevos tiempos que corren en el continente y en el mundo. Pareciera ser incluso, un golpe contra Barack Obama, como sostienen algunos respetados analistas y dirigentes políticos.
    La represión es brutal. La resistencia popular hondureña, ocupa legítimamente las calles de los pueblos y los campesinos llegan hasta Tegucigalpa para defender la democracia y a su legítimo Presidente.
    Cristina, la Presidenta de todos los argentinos, está en el medio de la disputa. Con la misma actitud y coraje con que acudió el día que acorralaron a Evo Morales y la democracia boliviana y ella salió a empujar una urgente reunión de UNASUR para salvar a Bolivia del pasado oprobioso de los golpistas del fascismo local. Con esa misma pasión americana, hoy está junto al pueblo de Honduras.
    En honor a su coraje y patriotismo latinoamericano, tendrían que ser muchos los argentinos que concurran a esperarla cuando regrese de Honduras.

    (La nota continua)

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