No pasha nada, papá – II

Antonia mira por televisión y se extraña al oir que hablan de ella y su look junto a su madre, se extraña porque la de la foto que muestran no es ella, y tampoco su madre. En el noticiero hablan de la Primera Dama y la hija del Presidente. En casa, mi hija cumplió dos años y medio.

En el noticiero seudo oficialista seguía el resumen del primer semestre, entre las botitas de Antonia y la Copa América. Como una lista de supermercado. Como si nada pasara. En casa, Antonia traía un diario viejo con la cara de Cristina en la tapa y me decía ‘no pasha nada, papá, no pasha nada’. A veces los chicos tienen un sexto sentido imposible de comprender, pero perfectamente desarrollado.

La lista del presente que nos contiene empieza con más de 150 mil despidos y sigue:

  • Cierre de los programas de prevención de enfermedades y muertes por Dengue y Gripe A
  • Falta de vacunas
  • Cierre del plan Fines
  • Cierre del plan Ellas Hacen
  • Cierre del Procrear
  • Cierre del Progresar
  • Quita de presupuesto a los organismos de DDHH
  • Quita de medicamentos y descuentos a jubilados
  • Pago sin quita a los buitres
  • Endeudamiento para gastos corrientes
  • Devaluación bruta
  • Inflación sin control
  • Cierre de más de 3000 empresas
  • Aumento de la pobreza
  • Cierre del programa de Orquestas Infantiles
  • Veto a la Ley Anti despidos
  • Intención de nombrar Ministros de la Corte Suprema por Decreto
  • Disolución del AFSCA, derogación de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual por Decreto de Necesidad y Urgencia
  • Suspensión de la obra pública
  • Suspención de moratorias para jubilación
  • Quita de impuestos a autos de alta gama
  • Quita de impuestos al champagne
  • Quita de retenciones al campo
  • Quita de retenciones a las mineras
  • Aumento de combustibles
  • Proyecto de venta de pozos de YPF
  • Proyecto de venta de acciones del Anses
  • Aumentos desmedidos a los servicios básicos
  • Milagro Sala presa política
  • El Presidente entre los señalados en los Panama Papers
  • Represión en reclamos sindicales y sociales
  • Arsat 3 suspendido
  • Vaciamiento de Aerolíneas
  • Vaciamiento de YPF
  • Vaciamiento de Ferrocarriles Argentinos
  • Privatización de Fútbol para Todos
  • Cierre de Tecnópolis
  • Cierre del Centro Cultural Kirchner, el más grande de Latinoamérica
  • Vuelta al ALCA, hoy Alianza del Pacífico
  • Corrupción en el Gabinete Nacional (Aranguren y Quintana por poner solo dos ejemplos) tapada por los medios
  • Estigmatización del kirchnerísmo
  • Persecución a Cristina Fernández de Kirchner
  • Estigmatización de la política

La lista sigue, pero no mejora. Mientras tanto los funcionarios del Gobierno dicen que el túnel está negro, y que te preocupas, pero que habrá una luz, que no llega aún, pero ya llegará, o que nos hicieron creer que podíamos comprar teléfonos e ir de vacaciones, pero que no es así, que hay derechos y bienes y servicios que no son para todos y todas, o los escuchabamos decir que se podía vivir mejor, y ahora reconocen que se vivía demasiado bien.

Y desde arriba y calentitos dicen que hay que pagar el despilfarro gracias al cual se dio trabajo, dignidad, ahorro, acceso, inclusión, derechos… hay que sincerar la economía, dicen. Como si los 12 años pasados hubieran sido solo un sueño.

Porque las economías de fantasía las conocemos, las vivimos, en las economías de fantasía se puede vivir mejor, pero a costa de vender los bienes del Estado, y hasta las joyas de la corona, en las economías de fantasía se pide crédito para gastos corrientes, se infla una deuda que se transforma en impagable. Las economías de fantasía merecen un sinceramiento. Necesitan uno. Y por lo general ese sinceramiento no se anuncia desde arriba sino que se palpa desde abajo, cuando ya no alcanza y el desempleo supera los 25 puntos porcentuales. Pero no era eso lo que había pasado. No solo no se habían vendido los bienes del Estado, que vaciado no los tenía, sino que se habían recomprado (YPF, Aguas, Aerolíneas, trenes, Anses, solo por citar unos). No solo no se había endeudado a al país, sino que se pagaban las deudas del pasado (más del 93% de la deuda acordada con la quita más importante de renogociación de deuda pública del mundo, el pago del total al FMI, solo por citar algunas). En la economía de los últimos 12 años había un sinceramiento permanente y el Estado a su vez subsidiaba el consumo, haciendose cargo de una parte de los costos de los servicios públicos o el transporte. No solo eso, sino que el Estado invertía en obra pública como pocas veces se invirtió. No solo eso, en la economía de los últimos 12 años se reconocieron derechos, pero no solo los civiles evidentes, sino económicos y sociales, como la jubilación de las amas de casa o de quienes habiendo trabajado toda su vida no tenían aportes sufiecientes. Pero nos dicen que había que sincerar.

La protección de los medios, que hacen un balance de los primeros seis meses como quien dice lo inevitable y con la misma cercanía que se tiene con un país del que no se sabe ni el nombre ni el continente al que pertenece, que arman sus rutinas dando igual cantidad de minutos a las botitas de su Antonia, la Copa Ámerica o los despidos de miles, nos deja sin voz, y sin vos.

Las lagrimas por el país que no pudo ser son inevitables y Antonia se acerca y dice ‘No pasha nada, papá, no pasha nada’.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s